Primero la nota:
Tomada de
La Jornada, del 21 de septiembre de 2008.
David Brooks (Corresponsal)
Para rescate financiero, cifra igual a la destinada a la guerra de IrakJustifica Bush paquete de 700 mil millones de dólares: es mayor el riesgo de no hacer nada
■ Con esa ayuda se habrá canalizado al sector 985 mil mdd, equivalente a 89% del PIB de México
■ La propuesta otorgará autoridad para que el Departamento del Tesoro adquiera activos dañados
Nueva York, 20 de septiembre. El gobierno de George W. Bush presentó este sábado a líderes legislativos una propuesta de 700 mil millones de dólares para rescatar el sector financiero estadunidense.
El presidente Bush comentó que “esto es un paquete grande, porque fue un problema grande”, y afirmó una vez más que “el riesgo de hacer nada es mucho peor que el riesgo del paquete”. Agregó que “la gente está empezando a dudar de nuestro sistema, la gente estaba empezando a perder confianza, y yo entiendo que es importante tener confianza en nuestro sistema financiero”.
Los 700 mil millones de dólares propuestos por la administración Bush son adicionales a los 285 mil millones de dólares puestos a disposición por el Tesoro y la Reserva Federal para el rescate el mes pasado de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac y, esta semana, de la aseguradora American International Group (AIG).
Para efectos comparativos, la suma de ambas cantidades, 985 mil millones de dólares, es equivalente a 89 por ciento del producto interno bruto de un país como México, que es de un billón 102 mil millones de dólares. El rescate del sistema bancario mexicano en 1995 tuvo un costo para los contribuyentes de 98 mil millones de dólares.
La propuesta sorprende por su brevedad –menos de tres cuartillas– donde solicita autoridad sin restricciones para que el Departamento del Tesoro adquiera hasta 700 mil millones de activos dañados, sobre todo las hipotecas e instrumentos de deuda vinculados a ellas en lo que sería el rescate gubernamental del sector financiero más grande de la historia.
La propuesta no incluye ninguna condición o restricción sobre el gobierno y otorgaría un poder casi completo al secretario del Tesoro en la compra y reventa de hipotecas. La propuesta declara que “el secretario está autorizado comprar, y hacer y financiar compromisos para comprar, en tales términos y condiciones determinados por el secretario, activos relacionados a hipotecas de cualquier institución financiera que tiene su matriz en Estados Unidos”. Además, la propuesta dice que “el secretario está autorizado de tomar tales acciones que el crea necesario para cumplir con las autorizaciones de esta acta, sin limitación….”
Bush, su secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, continuaron argumentando ante los medios y en negociaciones con legisladores que la crisis había llegado a tal punto que amenazaba el bienestar no sólo de Wall Street, sino de los ciudadanos comunes.
Como señala el New York Times, 700 mil millones sería aproximadamente el mismo gasto que el gobierno ha dedicado a la guerra en Irak, supera el presupuesto anual del Pentágono, y representa un monto per cápita equivalente a 2 mil dólares para cada habitante de Estados Unidos.
La negociación entre el ejecutivo y el poder legislativo promete complicar los detalles de esta propuesta, ya que varios líderes demócratas han señalado que será necesario incluir medidas para abordar a la vez las dificultades de ciudadanos que han sido directa e indirectamente afectados por esta crisis, sobre todo los que están perdiendo sus viviendas por no pagar sus hipotecas, así como también sus ahorros para jubilación o educación.
La presidenta de la Camara de Representantes, Nancy Pelosi, comentó que el gobierno tiene que llevar a cabo este rescate ya que de no hacerse esto tendría un impacto sobre todos los estadunidenses, pero advirtió que “no podemos abordar esto al menos que ese rescate ayude a que las familias conserven sus casas”.
Las negociaciones continuaron a lo largo de este fin de semana y el liderazgo legislativo procede con la meta de intentar aprobar un proyecto de ley sobre el rescate financiero esta próxima semana.
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Ahora, lo que pienso.
Cuando Ernesto Zedillo era presidente de México, los efectos de la crisis de la bolsa en 87 y de los llamados "errores de diciembre" en 94, que desenmascararon la fallida administración de Carlos Salinas del prometido auge por el TLC, descarrilaron el paso de la economía mexicana.
Y el "gobierno" (así entre comillas, como le llamó desde entonces, creo, Jaime Avilés a los grupos que administraban y administran las leyes y los bienes nacionales), tuvo que "rescatar" a las empresas que no podían pagar sus adeudos, principalmente los bancos que habían sido re-privatizados por el mismo Salinas (después de una demostrada incapacidad también, del "gobierno" de López Portillo y el de De la Madrid para hacerlos rentables en manos del Estado).
Este "rescate",
robo en despoblado según muchos, tuvo el nombre legal de
FOBAPROA, Fondo bancario de protección al ahorro.
El fobaproa ha sido el más grande asalto a la economía de un país... hasta ahora.
El "gobierno" (perdón por el fusil, maestro Avilés), de george bush, ha dado el siguiente paso: El foba-bush.
Como dice la nota, se trata ahora del "rescate" no sólo de las empresas que hasta ahora se han vuelto mundialmente famosas, sino de todas aquellas que "en lo oscurito" han venido dando muestras de que hacer negocios en la "tierra de las oportunidades", es igual de arriesgado que en cualquier otro país.
La competencia que genera el libre mercado y el supuesto control que el mismo mercado ejerce sobre sí mismo han demostrado (una vez más), que son por lo menos débiles, sino es que falacias en las que muchos han creído a lo largo de décadas. Desde la crisis del 29, tanto en Estados Unidos, como en muchas otras partes del mundo, no se veía algo igual a lo que estamos viviendo. La diferencia es que hoy es global y los rescates al estilo fobaproa no se han hecho esperar.
¿Cuáles son las debilidades más obvias del capitalismo rampante de nuestros días?
Creo, sin ser economista, que la más importante es la injusticia en la distribución de la riqueza. En Estados Unidos, como en el resto del primer mundo, el empleo está en crisis, igual que ha estado en los demás países del planeta desde hace mucho.
El dinero se acumula insana e injustamente en manos que no podrán gastárselo en toda su vida, ni aún cuando pretendan ganar indulgencias mediante un pretendido altruismo, que no es más que culpa disfrazada de solidaridad.
La segunda debilidad que noto es la precariedad de los sistemas legales de los países entrampados en esta lógica (incluyo ahora a Singapur y a China, en sus versionas
sui generis del capitalismo, aunque se llame de otro modo). Las leyes no castigan la usura en correspondencia con su importancia. Tampoco,
de facto, castigan la corrupción, aunque la letra impresa diga lo contrario. Los jueces, las policías, las cárceles, son todos parte de lo mismo que supuestamente deberían castigar.
Cuando una cárcel de cualquier parte del mundo se vuelve un lugar de entrenamiento de más y más sofisticados delitos, y también sucursales de los bunkers delictivos de muchos grupos, estamos ante la evidencia de la incapacidad del sistema para castigar. Pero más evidentemente es, cuando los más importantes delincuentes financieros y empresariales, y los más encumbrados políticos y funcionarios públicos andan no sólo sueltos (¿libres?), sino que siguen cometiendo delitos que afectan no sólo a unos cuantos, sino a países enteros.
La tercera es más profunda. Consiste en nuestra credulidad. Independientemente de que decimos que no confiamos en ellos (los últimos que mencioné en el párrafo anterior), que no nos convencen sus arengas, sus discursos y sus dichos en los medios, seguimos pensando que el capitalismo nos dará la oportunidad de vivir mejor (y tanto creemos, que por ejemplo el "gobierno" de calderón le puso así a su programa "estrella" de asistencia social, vivir mejor).
El capitalismo es descarnado, es inhumano y es violento. No estoy descubriendo el hilo negro, aunque parece que bush y compañía no querían aceptarlo. Y antes de que la gente "deje de confiar", dice bush, hay que rescatar a las empresas de los fraudulentos y los incapaces, aunque hayan aplicado las fórmulas "infalibles" del FMI y el Banco Mundial y la OCDE. Esas reglas y fórmulas están viciadas de origen. Ponen como eje de las relaciones sociales al dinero y no a las personas. Éstas son dispensables, meros recursos, puro y simple "capital humano", con las mismas características de los otros tipos de capital: se pueden intercambiar, perder su valor, usarse para el beneficio propio.
Y creemos que el capitalismo nos dará no sólo esperanza, sino realidades.
No. No estoy haciendo una apología por negación del comunismo tipo Cuba o de la versión personalísima de Chávez (habrá que preguntarle a los venezolanos mayoritarios si ésta les está resolviendo algo, antes de hablar a favor o en contra).
Lo que estoy haciendo es criticar al capitalismo de las promesas incumplidas, de las corrupciones negadas, de las pontificaciones sobre lo que los ciudadanos como tú y como yo "debemos" pensar y hacer, para ser "exitosos", al mejor estilo de decir nomás los qués y no los cómos, tal como hace Miguel Ángel Cornejo y similares en México y el resto del mundo.
Es OBVIO que el capitalismo fracasa. El problema es ¿con qué lo sustituimos?
Ya decía Erich Fromm: ¿Cuál es la tercera opción entre capitalismo y comunismo?
No. No hablo de la "tercera vía" de los europeos, o de las versiones dictato-capitalistas de oriente. Hablo de que no tenemos con qué sustituirlo.
Habrá que seguir pensando, en beneficio quizá sólo ya de nuestros nietos, a los que si las cosas siguen como van, les va a costar aún más trabajo encontrar soluciones. Casi tanto o más que encontrar, precisamente, trabajo.
Blas Torillo.